Nota Rápida

En tu mano

CNTE se repliega sin victoria de fondo: gana visibilidad, pero no logra abrogar la Ley del ISSSTE

La Sección 22 de la CNTE acordó este viernes 19 de junio levantar el paro y retirar sus plantones en Oaxaca y la Ciudad de México, tras 26 días de movilización en el caso oaxaqueño, aunque la dirigencia presentó la decisión como un “repliegue” y una nueva etapa de lucha, no como el cierre definitivo del movimiento.

La determinación fue tomada después de una consulta entre las bases magisteriales. Reportes coinciden en que la mayoría votó por concluir esta fase de protestas, retirar campamentos y reorganizar la estrategia sindical, mientras que un sector menor planteó mantener las acciones de presión.

En Oaxaca comenzaron a retirarse carpas y estructuras instaladas durante el paro. El regreso a actividades educativas está previsto para el lunes 22 de junio, aunque la dirigencia mantiene el discurso de que la protesta entra en otra fase y no desaparece.

La pregunta de fondo es si la CNTE ganó algo. La respuesta corta es sí, pero no lo central. El movimiento consiguió visibilidad política y obligó al Gobierno federal a sostener mesas y presentar propuestas, pero no logró la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, una de sus demandas principales.

La presión magisterial se colocó en la agenda nacional en pleno arranque del Mundial 2026. Las protestas, bloqueos y plantones en la capital del país obligaron al Gobierno a administrar al mismo tiempo el conflicto educativo, la movilidad urbana y la imagen internacional durante el torneo.

La dirigencia de la Sección 22 sostiene que el movimiento logró volver a poner sobre la mesa el debate sobre pensiones, jubilación y régimen de cuentas individuales. También reivindicó que las protestas visibilizaron la inconformidad del magisterio con el sistema de Afores y con la Ley del ISSSTE de 2007.

Del lado gubernamental, la SEP, Gobernación y el ISSSTE presentaron una ruta para desaparecer o sustituir la USICAMM, además de una mesa plural y una consulta nacional al magisterio para elaborar una nueva propuesta legislativa. El Gobierno planteó que la iniciativa definitiva podría presentarse al Congreso el 14 de septiembre.

En materia de pensiones, el Gobierno federal ofreció fortalecer Pensionissste y analizar la creación de una aseguradora pública especializada en administrar y pagar pensiones a personas jubiladas. La propuesta busca atender a trabajadores bajo el régimen de cuentas individuales, aunque no implica regresar de inmediato al sistema previo a la reforma de 2007.

La CNTE, sin embargo, consideró insuficientes las respuestas oficiales. Sus demandas centrales siguen siendo la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la desaparición de la USICAMM, mejores condiciones laborales y salariales, así como un esquema de jubilación que no dependa del sistema de cuentas individuales.

Otro punto que quedó abierto es la mesa de justicia. La dirigencia magisterial pidió revisar denuncias por presunta represión durante las protestas y señaló la existencia de carpetas de investigación contra docentes, principalmente en Guerrero, según reportes de las mesas de diálogo.

También hubo una oferta económica vinculada con contratación de personal docente y rezago de plazas. Representantes de la Sección 22 aclararon que no se trataba de un pago para levantar el plantón, sino de una propuesta relacionada con pendientes administrativos y laborales del sector.

El balance político es mixto. La CNTE no obtuvo su objetivo mayor, pero evitó irse sin nada: forzó interlocución, mantuvo presión pública y consiguió que el Gobierno formalizara rutas sobre USICAMM, pensiones y revisión de casos de presunta represión.

Para el Gobierno federal, el repliegue reduce la presión inmediata en la Ciudad de México y en Oaxaca. Para la Sección 22, permite evitar el desgaste de una movilización que ya mostraba señales de agotamiento, sin abandonar formalmente sus banderas históricas.

El conflicto, por tanto, no queda cerrado. La CNTE se repliega con ganancias parciales, sin victoria de fondo y con una nueva disputa por delante: convertir las mesas, consultas y promesas en cambios legales o administrativos verificables.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *