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domingo 2 de agosto, 2026 16:53:44
Deportes

Efecto Mundial: 65 mil mdp oficiales, pero no todos festejaron el gol

Sectur presume 65 mil mdp de derrama mundialista, pero en Cancún admiten que se quedaron viendo el partido desde la banca.

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Se acabó el Mundial y arrancó el partido de las cifras. La Secretaría de Turismo presentó el balance oficial de la Copa del Mundo 2026 en México: entre el 8 de junio y el 19 de julio, las tres sedes —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— recibieron 7.8 millones de viajeros nacionales e internacionales y generaron una derrama económica total de 65 mil millones de pesos, de los cuales 42 mil 276 millones correspondieron a derrama turística directa. La titular de la dependencia, Josefina Rodríguez Zamora, celebró que el torneo dejó además 130 mil 900 empleos y confirmó la capacidad del país para organizar eventos de gran magnitud.
La capital fue la que se echó el equipo al hombro. La Ciudad de México concentró 4.4 millones de viajeros —2.5 millones de excursionistas y 1.9 millones de turistas— y una derrama de 25 mil 865 millones de pesos, un alza de 41% frente al mismo periodo de 2025. De los visitantes que pernoctaron, 68% eligió hotel y 32% plataformas digitales. Guadalajara reportó 2.3 millones de viajeros y 11 mil 411 millones de pesos, con 78% de hospedaje hotelero, mientras que Monterrey sumó 1.1 millones de personas y 5 mil millones de pesos, un crecimiento de 21% anual.
Los números de operación también suenan contundentes: la ocupación hotelera promedio fue de 66%, trece puntos arriba de 2025, y en días de partido osciló entre 85% y 90%. Los aeropuertos de las sedes movilizaron 6.4 millones de pasajeros, con el AIFA creciendo 18% en flujo internacional; los restaurantes aumentaron sus ventas entre 50% y 80%, el ticket promedio subió 60% y la tarifa hotelera se encareció 51.5%. Los FIFA Fan Fest, por si fuera poco, reunieron a 6.7 millones de asistentes entre las tres plazas.
Pero como en todo buen clásico, hay dos versiones del partido. Del otro lado del marcador está el Caribe mexicano, que arrancó el verano con ocupación por debajo de 60% y una confesión que se volvió viral: Rodrigo de la Peña, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, admitió que las expectativas mundialistas no se materializaron. “Teníamos una idea muy romántica de que podíamos convertirnos en ‘hub’ del Mundial. Así lo trabajamos, así se hicieron las acciones y las intenciones”, reconoció el empresario, quien atribuyó el fiasco a que los turistas priorizaron los viajes internos en Estados Unidos y al encarecimiento de los boletos de avión por el alza de la turbosina.
El mapa de Quintana Roo ilustra el contraste con frialdad: en la semana del 4 al 10 de julio, la ocupación estatal promedió apenas 59.6%, según el sistema Situr, con Tulum en 41.5%, Costa Maya en 31.9% y los hoteles pequeños de Playa del Carmen reportando niveles cercanos a 32%, unos 15 puntos por debajo de 2025. Al mal arranque de temporada se sumó el sargazo, del que se han recolectado más de 83 mil toneladas en lo que va del año, un factor que los propios empresarios señalan como golpe directo a la imagen del destino.
Y ojo: las grietas no solo aparecieron en la playa. Semanas antes del silbatazo inicial, el sector ya advertía que las reservaciones en las propias ciudades sede iban entre 20% y 35% por debajo de lo esperado. Guadalajara cerró el primer cuatrimestre con 45.2% de ocupación, su peor arranque desde 2022, y Monterrey con 58.9%, su nivel más bajo desde 2023. Algunos hoteles cuadruplicaron tarifas anticipando el boom y después tuvieron que recortarlas para llenar habitaciones; un estudio de Deloitte concluyó que el torneo quedó lejos de las cifras proyectadas, que en su momento llegaron a prometer hasta 5.5 millones de visitantes adicionales.
El fenómeno tampoco fue exclusivo de México: en Estados Unidos, que concentró 78 de los 104 partidos, la asociación hotelera de ese país reportó que 80% de sus agremiados veía reservas inferiores a lo pronosticado. La moraleja del gremio es que el aficionado mundialista actual viaja distinto: se hospeda menos noches, gasta más en experiencias que en habitaciones y prefiere moverse entre ciudades sede antes que instalarse en un solo destino.
Entonces, ¿quién ganó y quién se quedó viendo el partido desde la grada? En la columna de los ganadores figuran la Ciudad de México —que se llevó casi 40% de la derrama total—, el AIFA, los restauranteros, los Fan Fest y el relato oficial que ya trabaja en el legado. En la de los que se quedaron con las ganas, el Caribe mexicano, los hoteleros que apostaron por tarifas de fantasía y los destinos que esperaban una lluvia de visitantes que nunca cayó.
El gobierno federal, consciente del reto, ya echó a andar la campaña “Vinieron por el Mundial, volverán por México”, destinada a convertir a los visitantes del torneo en turistas recurrentes. Mientras tanto, en Cancún y Playa del Carmen sostienen reuniones con Sectur para actualizar diagnósticos y definir estrategias que recuperen la competitividad. El Mundial se fue, pero el debate por sus cifras apenas entra a la prórroga.
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